Guía de investigación

AUTORES

      
Hugo Gonzalo Benito
      
Eduardo Tamayo Gómez

ÍNDICE


  1. ¿Qué es investigar?

En su primera acepción, la Real Academia Española define investigar como “indagar para descubrir algo” una definición sencilla que podemos complementar teniendo en cuenta que indagar implica realizar actividades intelectuales y descubrir consiste en aportar conocimiento. En relación, podemos decir que investigar se trata de realizar actividades intelectuales y experimentales con el propósito de aumentar los conocimientos sobre una materia.


  2. ¿Por qué y para qué investigar?

La principal razón por la que investigamos es para satisfacer una característica básica e intrínseca al ser humano ¡la curiosidad! que nos acompaña durante toda nuestra vida desde niños hasta ancianos. ¡Todos somos curiosos! Lo que varía es la intensidad. Sin embargo, la curiosidad no es exclusiva de los seres humanos, ya que en el resto de los seres vivos está ligada a la búsqueda y la exploración del entorno, permitiendo así su supervivencia.

En esta guía nos vamos a centrar en la investigación en el ámbito de salud, aunque posiblemente sea aplicable a otros ámbitos, incluso a nivel personal. Para ello, recordemos que la razón de ser de un hospital es dar un servicio de calidad e integral a la ciudadanía a la que damos servicio. Esta cobertura debe sustentarse en cuatro pilares básicos: Asistencia, Docencia, Investigación e Innovación. Obviamente, no se puede pretender que una misma persona sea buen asistente, docente, investigador e innovador si no se le proporciona los recursos adecuados para poderlo realizar. El compromiso de la sanidad pública debe ser poder dar herramientas para conseguir tener profesionales formados en estos cuatro pilares.

       2.1. Antes de comenzar

Lo primero que tenemos que tener claro es saber en el entorno en el que nos encontramos y las particularidades de nuestra investigación. Sabemos que la investigación biomédica es esencial para mejorar la calidad y la expectativa de vida de los ciudadanos. Es muy probable que nuestra investigación requiera la obtención de muestras biológica por procedimientos más o menos invasivos para el ser humano. Además, requerirán un almacenaje, utilización o cesión de las muestras, así como de su información clínica, experimental o genética. En definitiva, los avances científicos y los procedimientos y herramientas utilizados para alcanzarlos generan importantes incertidumbres éticas y jurídicas que deben ser convenientemente reguladas y actualizadas, ya que afecta directamente a la identidad del ser humano. Por este motivo, aunque existen muchos tipos de investigación (histórica, sociológica, política, teórica…) la investigación biomédica requiere disponer de un marco normativo específico que garantice los derechos y la protección de las personas.

Marco legal: La Ley que regula la investigación biomédica es la Ley 14/2007, de 3 de julio (Enlace). Esta ley sienta las bases jurídicas para impulsar una investigación biomédica de calidad y competitiva en España dentro de su entorno europeo, con las mayores garantías éticas y de seguridad para los ciudadanos. Legisla toda la cadena de valor poder desarrollar la investigación con humanos y sus detalles los iremos conociendo a lo largo de la guía.


  3. ¿Cómo cumplir la ley?

Desde un punto de vista organizativo, la ley exige la creación de diferentes órganos a los que reconoce una función especialmente cualificada y fundamentada en la imparcialidad, independencia, capacidad técnica y competencia profesional que vele por el cumplimiento de la Ley. Estos órganos son:

       3.1. Comités de Ética de Investigación (CEI)

Los Comités de Ética de Investigación (CEI) garantizan que cada proyecto que se realice en el centro cumpla con los aspectos metodológicos, éticos y jurídicos de la investigación con seres humanos o con la utilización de sus muestras. Por eso, la realización de cualquier actividad de investigación biomédica, requerirá el informe favorable del CEI.

Consentimiento informado (CI): es el documento para garantizar que el sujeto, o su representante legal, ha expresado voluntariamente su intención de participar en una investigación, después de haber comprendido la información que se le ha dado acerca de los objetivos, los beneficios, las molestias, los posibles riesgos, sus derechos y responsabilidades. Todas las personas que participen en una investigación biomédica deben haber prestado previamente su consentimiento expreso y por escrito una vez recibida la información adecuada.

Guía de buenas prácticas clínicas (BPC): la inclusión de pacientes en ensayos clínicos engloba una serie de normas dirigidas a garantizar los derechos de los sujetos, asegurar la calidad de los datos y evitar errores en la investigación clínica. De hecho, la BPC es una norma internacional de calidad científica y ética dirigida al diseño, registro y redacción de informes de los ensayos clínicos en los que participan seres humanos. Esta norma se encuentra regulada por la Directiva Europea 2001/20/EC (Enlace). Esta Directiva ha sido aplicada en España mediante el Real Decreto 223/2004, de 6 de febrero, que regula los ensayos clínicos con medicamentos (Enlace). El CEI vela por el cumplimiento de esta norma y elabora un dictamen favorable para poder participar en un ensayo clínico.

       3.2. Biobanco

La recogida, conservación y utilización de muestras biológicas humanas para investigación requieren cumplir con los criterios establecidos en la ley de investigación biomédica. El primero es que la obtención de las muestras sólo se podrá realizar si se ha obtenido previamente el consentimiento informado del paciente, el resto de los criterios se engloban en cumplir con la calidad, trazabilidad y confidencialidad. Estos criterios son exigibles parar poder realizar investigación de calidad.


  4. ¿Cómo hacer investigación biomédica?

La investigación biomédica es una actividad profesional y como tal tiene un método para realizarla: el método científico, y para plasmarla: la memoria científica.

       4.1. Método científico

Es un procedimiento que consiste en hacer una pregunta, realizar una investigación a fondo sobre el tema, construir una hipótesis, comprobar la hipótesis con experimentos, analizar los resultados y determinar las conclusiones. Si estas conclusiones abalan la hipótesis se realiza un informe y se comunica y si no la abalan se replantea la hipótesis y se vuelve a corroborar hasta su confirmación. La clave es la pregunta de investigación ya que va a ser el “eje vertebral” de todo el método. Aunque a priori parezca sencillo, para formularla hay que dedicarle especial cuidado ya que dependiendo de los términos que empleemos para enunciarla variarán todos lo demás pasos que hay que realizar.

Es el método aceptado por la comunidad científica para confirmar y contrastar sus teorías ya que se estima que reduce al máximo la subjetividad de la investigación y consecuentemente refuerza la robustez e imparcialidad de los resultados obtenidos.

Aunque el método está muy establecido (sigue siendo efectivo desde el siglo XVII) no existe un solo modelo útil para aplicarlo a todas las disciplinas de investigación por igual. Por ejemplo, en las ciencias teóricas no es posible la experimentación, o en la investigación histórica no se pueden repetir los eventos. Cada ciencia tiene sus particularidades, pero son compartidas entre cada área de investigación. De esta manera, se pueden comparar los resultados obtenidos y reforzar el conocimiento sobre un área en concreto. En la biomedicina el método científico se ajusta como un guante y se recoge en la memoria científica.

       4.2. Memoria científica

Es el medio convencional y sistemático para formalizar una propuesta de investigación. Como trasformar una idea en una memoria científica robusta lo trataremos en el siguiente apartado en detalle, pero antes debemos de tratar unos aspectos claves para poderla desarrollar de forma eficiente.


  5. ¿Por dónde empezar? Aspectos clave

La memoria científica es la punta del iceberg, es lo que se ve, pero realmente hay mucho trabajo detrás (o debajo en este caso) que lo sustenta, que lo mantiene a flote y que obviamente hay que trabajar previamente para poder llevar el proyecto a buen fin. Para establecer bien estos cimientos lo primero es repasar los tres conceptos clave para la investigación en Salud.
  • Pertinencia: para saber si el proyecto es pertinente tenemos que preguntarnos ¿por qué lo hacemos? Si la respuesta no está relacionada directamente con cubrir una necesidad para la sociedad a la que damos servicio, el proyecto no es pertinente en investigación biomédica.
  • Metodología: una vez valorada la pertinencia de la idea ahora tenemos que pensar en cómo llevarla a cabo. Para ello necesitamos pensar en el Diseño experimental.
  • Técnica: podemos tener una idea muy pertinente, acabar con el hambre en el mundo, y tener una metodología para hacerlo, redistribuir todos los alimentos de forma eficiente y eficaz, pero no tener ni los recursos para hacerlo ni la capacidad para conseguirlos. Por eso hay que preguntarse ¿Con qué lo vamos a hacer? es decir, hay que tener en cuenta todos los recursos, tanto materiales como humanos, necesarios para realizar el proyecto.
La Coherencia entre estos tres aspectos ¿Qué? ¿Cómo? y ¿Con qué? es la clave del proyecto. Podemos tener una técnica muy puntera pero no aplicarla bien (método) o no ser pertinente (que no resuelva una necesidad). Podemos tener una idea muy pertinente pero no tener la tecnología para desarrollarla o, peor aún, tenerla y no saber cómo aplicarla (método). Estas tres características van ayudarnos a diferenciar entre lo que queremos hacer y lo que podemos hacer, y así definir realmente nuestro proyecto.

La mayoría de los proyectos de investigación requieren financiación para realizarlo y si no cuentas con ella, una vez identificado lo que queremos y podemos hacer, hay que tener en cuenta lo que nos van a financiar para poder elaborar una memoria científica de éxito. El cómo poderlo conseguir lo comentaremos más adelante en el apartado de cómo conseguir financiación.

Siguiendo con los aspectos clave, tenemos que tener en cuenta que es esencial que nuestro proyecto siga el método científico para que la investigación sea aceptada por la comunidad científica. Las claves para saber si nuestro proyecto sigue el método científico que pensar si es:
  • Comprobable: esto es clave para diferenciar si lo que queremos hacer es ciencia o creencia. La ciencia se tiene que poder comprobar siempre, mientras que la creencia no se puede (o no se quiere) comprobar.
  • Cuantificable: todo lo que planteamos en el proyecto se tienen que poder medir. Puede ser de una forma objetiva (medir la saturación de oxígeno) o subjetiva (medir el dolor) pero utilizando escalas que estén aceptadas para poderlo cuantificar.
  • Reproducible: se tienen que poder replicar tanto por nosotros mismos como por otros científicos, por eso hay que detallar muy bien la metodología a seguir.
Una vez tenemos comprobada que la idea es pertinente, metodológicamente correcta, que contamos con el equipo adecuado para realizarla, que la podemos comprobar, cuantificar y reproducir tenemos los pilares robustos en los que apoyar nuestra investigación. El siguiente paso es plasmar esa idea en papel, es decir trasformar la idea en una memoria científica.


  6. ¿Cómo trasformar una idea en una memoria científica?

Hasta ahora hemos visto las claves para valorar si la idea es válida, es un trabajo previo que requiere su tiempo y dedicación, pero lo “difícil” viene cuando nos enfrentamos al folio en blanco en el que plasmar la idea. Uno de los principales errores que se comete es que nos ponemos a contar lo buena que es la idea en vez de decir como la vamos a llevar a cabo. De hecho, en la memoria científica no se trata de escribir una idea a desarrollar sino del desarrollo de una idea.

Una idea está bien desarrollada si deja claro y responde principalmente a ¿Cuál es la necesidad? ¿Qué solución propones? ¿Qué quieres conseguir? y ¿Cómo lo vas a conseguir? Si, además, requieres que alguien te financie la investigación lo más seguro es que te pregunten ¿Cómo te vas a organizar para hacerlo? ¿Con quién lo vas a hacer? ¿Cuánto va a costar? ¿a quién beneficia tu propuesta? Todas estas respuestas es lo que se recoge en una memoria científica y de aquí salen los diferentes apartados que la componen.
  • ¿Cuál es la necesidad? Es el apartado de justificación del proyecto, introducción o antecedentes.
  • ¿Qué solución propones? Es la hipótesis
  • ¿Qué quieres conseguir? Son los objetivos
  • ¿Cómo lo vas a desarrollar? Es la metodología
  • ¿Cómo te vas a organizar para hacerlo? Es el plan de trabajo
  • ¿Con quién lo vas a hacer? Es el equipo
  • ¿Cuánto va a costar? Es el presupuesto
Por esto, los apartados generales de las memorias científicas son: introducción, hipótesis, objetivos, metodología, plan de trabajo, equipo de investigador y presupuesto. Espero que con esta explicación haya quedado más clara la lógica y el porqué de tener que cumplimentar los diferentes apartados de esas “tediosas” memorias científicas que se requieren en las convocatorias de investigación. Por último, comentar que hay dos apartados de la memoria que no responden a una pregunta y sin embargo son tanto o más importantes ya que se necesitan para hacer la “venta” del proyecto. Son la envoltura y la puesta en escena de la idea: el Titulo y el Resumen.

Otra cosa que hay que tener en consideración es que no hay que confundir el orden en el que aparecen estos apartados en la memoria, que es el lógico para entender la propuesta, con el orden con el que se escriben. De hecho, el título es lo primero que aparece, pero, bajo mi consideración ¡lo último que se escribe! En base a mi experiencia, a continuación, voy a dar unas pautas para guiar en la redacción de cada uno de los apartados.

Título: es el primer contacto con el proyecto, al igual que ocurre con una novela, tiene que ser atractivo e identificar o sugerir el tema de trabajo en unas 10-15 palabras. Aunque es lo primero que aparece, es lo último que se escribe.

Resumen: Es la presentación del proyecto y, por ello, exige la máxima atención a la hora de redactarlo. Tiene que quedar claro la pertinencia del estudio, para ello hay que identificar el problema que se pretende abordar. Posteriormente tienes que presentar el objetivo de estudio y la metodología que se va utilizar, sin contar los detalles. Por último, un par de líneas con el impacto que se pretende obtener con los resultados del proyecto. ¡Y todo esto en no más de 250 palabras!

Es uno de los apartados más importantes de la memoria y requiere pensarlo bien y dedicarle tiempo. Aparte de ser coherente tiene que “enganchar” a quien lo lea, si no es así, no seguirán leyendo y todo el esfuerzo realizado en la memoria será en vano. Por ello recomiendo que sea lo penúltimo en escribir y dedicarle tiempo.

Introducción: sirve para facilitar al lector el contexto de estudio y explicarle la pertinencia del proyecto. Una formar ordenada de hacerlo es:
  • Presentar el ámbito de estudio para contextualizar el problema
  • Definir el problema
  • Contextualizar que se sabe sobre ese problema: esto requiere una síntesis de los trabajos científicos existentes al respecto y reseñar las referencias bibliográficas más relevantes, para hacerlo de forma eficiente podéis consultar el Anexo I: búsqueda de información científica
  • Presentar que es lo que se desconoce y como nuestro proyecto ayuda a dilucidarlo
  • Por último, es recomendable poner una frase de impacto, destacando la relevancia que tendrían los resultados del proyecto
Una introducción bien escrita tiene que poder acabar diciendo: por todo esto, la hipótesis de nuestro trabajo es…

Hipótesis: Es la frase que da sentido a la investigación. Consiste en plantear una duda en forma de juicio o sentencia que se escribe en presente y normalmente en afirmativo. Su veracidad dependerá de los experimentos que se planteen en el proyecto.

Objetivos: abordan la hipótesis respondiendo a ¿Qué? ¿Cuánto? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo? Por eso, decimos que tienen que ser SMART (Específicos, Medibles, Alcanzables, Realistas y realizados en Tiempo). Son acciones concretas y por lo tanto se escriben empezando con verbos en infinitivo.

Materiales y Métodos: este apartado consiste en explicar, con cierto detalle, que es lo que se necesita para poder realizar todos los objetivos. Remarco lo de todos porque me he encontrado muchas veces objetivos que no vienen reflejados como se van a conseguir en la metodología y esto es clave para valorar y desarrollar tu proyecto. Es como una receta de cocina, en la que se indican tanto los ingredientes (materiales) como los utensilios que se necesitaran para cocinarlos (métodos). ¿Te imaginas preparar un cocido en el que en los ingredientes no vienen los garbanzos? ¿O que la receta no diga que hay que cocerlos? Pues algo parecido ocurre si tus objetivos no quedan claros en la metodología.

A la hora de indicar los ingredientes, es decir, las muestras que se van a utilizar, hay que indicar tanto la cantidad como la calidad y la gestión de los datos que se va a realizar, para corroborar que se ajustan a la normativa vigente.
  • Para calcular la cantidad, existen fórmulas estadísticas que calculan el tamaño muestral mínimo necesario para obtener un resultado robusto. Para tener una visión de los tipos de estudios más comunes en investigación biosanitaria podéis consultar el apartado de tipos de estudios de esta guía. También puedes apoyarte en las guías de publicación que presentamos en el apartado claves para publicar para hacer el diseño de tu estudio, ya que los criterios incluidos en las guías destacan cual son los aspectos importantes que se van a valorar para la publicación de los estudios y eso te va a dar muchas pistas de cual son los criterios que tienes que tener en consideración a la hora de realizar tu estudio.
  • Para la calidad, se requiere definir dos aspectos importantes: saber cómo se han obtenido las muestras, esto queda recogido en el consentimiento informado y que el procesado, registro y almacenamiento de las muestras se ajuste a la normativa, estos aspectos quedan cubiertos por los servicios de Biobanco.
  • La gestión de los datos. Cada vez se da más importancia a los datos que se generan en investigación ya sean observacionales, experimentales, clínicos u obtenidos por simulación (datos computacionales). De hecho, en muchas convocatorias ya se exige la elaboración plan de gestión de datos (PGD). Este PGD tiene como principal objetivo el control de los datos a lo largo de su ciclo de vida en aras de su conservación, difusión y reutilización. Para ello lo más efectivo es contar con repositorios de datos de investigación. Proponemos el uso del repositorio Redcap, por ser el más ampliamente reconocido y usado por la comunidad científica, para cubrir estos requerimientos. Si necesitas más información referente a cómo elaborar el PGD puedes consultar el portal del Digital Curation Centre (DCC) (Enlace) que ofrecen una variedad de recursos útiles tales como manuales, guías, casos prácticos, etc., que cubren todos los aspectos relacionados con la custodia de datos digitales. Cabe destacar que tiene un método muy bueno para realizar un PGD en el que se detalla las cuestiones básicas que se deben tener en cuenta al redactar un plan de gestión de datos (Enlace). Es una guía muy útil para los investigadores que están creando la primera versión de un PGD por eso lo hemos incluido traducida al castellano en el Anexo 2: Guía para elaborar un plan de gestión de datos. También en castellano se encuentran los recursos que pone a disposición el grupo de trabajo que ha realizado e-Ciencia del Consorcio Madroño en su portal PAGODA (PlAn de GestiÓn de DAtos) (Enlace).
En cuanto a los utensilios y técnicas para cocinar los ingredientes, nuestro consejo es que se vayan redactando por paquetes de trabajo divididos en actividades o tareas. De esta manera se facilitan tanto la comprensión de la “receta” como la realización del plan de trabajo y el presupuesto que veremos más adelante.

Por último, el apartado metodológico también debe contemplar las posibles dificultades y limitaciones de que puedan existir en el desarrollo del proyecto, y las alternativas que se tienen prevista (plan de contingencia) así como los posibles problemas éticos que pueda generar el proyecto.

Hasta aquí, hemos trabajado lo que queremos hacer y como lo vamos a realizar, pero otro aspecto importante es saber cuánto tiempo nos va a llevar realizarlo. Esto se realiza con el plan de trabajo.

Plan de trabajo: es el apartado de la memoria del proyecto que permite evaluar su viabilidad, es decir la posibilidad real de su realización en el plazo establecido y teniendo en cuenta los recursos (materiales y humanos) con los que se cuenta. En definitiva, esto se trata de dar respuesta a la pregunta ¿qué va a hacer quien, en qué orden y en qué tiempo? Para ello habría que escribir todas las tareas necesarias, para ello puedes utilizar los paquetes de trabajo de la metodología, distribuir las personas encargadas de cada tarea (teniendo en cuenta su cualificación) y ordenarlo en un cronograma. De esta manera se puede organizar el tiempo en función de los recursos y así estimar su viabilidad.

Presupuesto: lo más probable es que la entidad financiadora te pida una previsión y justificación del gasto. Una vez tenemos claro lo que vamos a hacer y cuánto tiempo nos va a llevar podemos cuantificar lo que nos va a costar.

El gasto más elevado en cualquier proyecto es el de personal. Sin embargo, son muy pocas las convocatorias para proyectos de investigación que cubran gastos de contratación (existen convocatorias específicas para personal, muy pocas, pero alguna hay y por eso no lo incluyen). En relación, casi todo el presupuesto va asociado a la parte metodológica del proyecto. Si lo tienes distribuido por actividades te va a resultar más sencillo saber qué es lo que vas a necesitar para cada una de ellas. Lo más importante es que el presupuesto sea coherente y realista con el cálculo muestral y los objetivos del proyecto. Al fin y al cabo, lo que se pretende es solicitar el presupuesto que permita alcanzar los objetivos asumiendo un riesgo razonable.

¡Enhorabuena! Ya eres capaz de poder trasformar tu idea en una memoria científico técnica aplicando el método científico. Has pensado, escrito y reescrito la idea y eso te ha ayudado a reflexionar, ordenar y escribir el proyecto de una forma eficiente y eficaz. Sin embargo, no se trata solo de saberlo escribir sino de saberlo “vender” y esto va a ser clave a la hora de conseguir financiación. Puedes tener una muy buena idea, pero estás perdido si no la sabes vender, sobre todo si necesitas financiación para realizarla. A continuación, vamos a dar unas pautas a tener en consideración que facilitará la venta del proyecto, es decir de conseguir financiación.


  7. ¿Cómo conseguir financiación?

Para ello, aparte de saber dónde están los recursos, que lo comentaremos en el siguiente apartado, hay que tener en cuenta que nuestra memoria científica va a ser evaluada por un revisor y que éste no es un ente abstracto sino una persona de carne y hueso. Parece una afirmación de Perogrullo decir que la memoria está escrita de una persona para que la lea otra persona, pero hay que tenerlo en consideración porque nos va a servir para empatizar con el revisor y así conseguir una propuesta mejor valorada.

El primer paso para empatizar con el revisor es ponerse en su lugar. Los revisores, por lo general, no son personas que están a la caza y captura de los errores de las memorias para poderlas criticar. La realidad es que están haciendo un trabajo con unas pautas establecidas, que veremos después, que corrigen varias propuestas a la vez y muchas veces fuera de su horario laboral, por lo que ya están cansado. El entender estas características es fundamental para realizar una propuesta ganadora, si somos capaces de empatizar con el revisor es muy probable que él empatice con nosotros y que al final la propuesta sea mejor entendida y valorada.

En cuanto a las pautas establecidas, el revisor tiene unas directrices en las que le van a pedir, principalmente, que valore:
  • Si la memoria es científicamente correcta, esto lo consigues siguiendo las pautas marcadas que hemos comentado en el apartado de ¿cómo trasformar una idea en una memoria científica?
  • Si es coherente, puedes haber escrito muy bien los apartados de la memoria, pero no ser coherentes entre ellos. Para conseguirlo tienes que verificar:
    • Que la idea es pertinente, que tiene un diseño factible y que cuentas con los equipos, o la capacidad de conseguirlos, adecuado para realizarla. Tienes que tener presente que no se trata sólo de convencer de que la idea es buena sino de convencer de que puedes desarrollarla
    • Que los objetivos abordan la hipótesis
    • Que la metodología recoge como realizar todos los objetivos
    • Que el presupuesto se ajuste al espacio muestral y a los objetivos
    • Que la estimación del tiempo se ajuste a las tareas que te has propuesto realizar con el equipo que tienes. No es importante hacer muchas cosas sino hacerlas bien y a tiempo. Si te propones unos objetivos muy ambiciosos es probable que te quedes corto en el tiempo.
  • Si es pertinente, una cosa es que la idea sea pertinente y otra que la solicitud de la financiación lo sea. Imagínate que tu proyecto consiste en acabar con el hambre en el mundo (un poco ambicioso la verdad, pero muy pertinente) ¿a que no enviarías la propuesta a una convocatoria para financiar naves espaciales? Aunque te parezca una tontería, muchos proyectos no se conceden porque no encajan con la finalidad de la convocatoria. Para conseguirlo tienes que buscar que convocatoria es la más adecuada para tu proyecto y para saber si es pertinente pregúntate si el proyecto está en línea con los objetivos de la convocatoria.
Tenemos que tener claros estos aspectos y adaptar la memoria final para que sea científicamente correcta, coherente y pertinente con la convocatoria. La intersección entre lo que quieres hacer, lo que puedes hacer y lo que te van a financiar es lo que va a definir tu proyecto final. Esto es muy importante para detectar aquellos proyectos que están condenados al fracaso. Muchas veces queremos hacer pero que no podemos, o que podemos, pero no queremos hacer, o los que queremos y podemos, pero no nos van a financiar. Definir esas características requiere una experiencia en el ámbito de la gestión de proyectos de investigación.

       7.1. Tendencias en investigación

Otro aspecto que va a marcar una mejor valoración de tu propuesta es que se encuentre entre las tendencias de investigación. Puedes tener una idea muy buena pero no estar en la tendencia, estar obsoleta o incluso adelantada a su tiempo. Esto va a penalizar considerablemente la puntuación de la propuesta. Las tendencias pueden tener alcance regional, nacional o internacional.
  • A nivel regional, las tendencias en investigación e innovación se recogen en las diferentes estrategias regionales de investigación e innovación
  • A nivel nacional tenemos la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología, que consta de cuatro programas estatales y tres acciones estratégicas. De estas acciones, la más destacable para los entornos asistenciales es la Acción Estratégica en Salud (Enlace). El objetivo principal de esta acción es el de mejorar la salud y el bienestar de los ciudadanos, así como incentivar los aspectos, curativos, preventivos, diagnósticos, rehabilitadores, y paliativos de la enfermedad, reforzando e incrementando para ello la competitividad internacional de la I+D+I, del Sistema Nacional de Salud y de las empresas relacionadas con el sector.
  • A nivel internacional las tendencias de investigación vienen marcadas por los programas Marco de la Unión Europea (Enlace)
Aunque las presento en el orden de regional a internacional el impacto es inverso, es decir, las tendencias regionales “beben” de las nacionales y estas de las europeas. Actualmente, nos encontramos en un periodo de transición bastante particular. El programa europeo que marcaba todas las tendencias y articulaba la investigación era el programa H2020 y terminó el año pasado. Un año muy convulso debido a la pandemia de la COVID-19, que limitó la implantación del nuevo programa Horizonte Europa en los países y sus regiones. De hecho, en España nos encontramos actualizando las estrategias de investigación tanto a nivel nacional como regional. Es muy probable que en breve salgan las nuevas directrices (mientras tanto sigue activa la estrategia española de ciencia, tecnología e innovación del periodo 2013-2020 y que podéis consultar en este enlace y lo más seguro es que, como ha hecho en otras ocasiones, siga las recomendaciones y tendencias de le programa europeo. En relación, vamos a resumir cual es el nuevo programa que articulará I+D+i a nivel europeo ya que será la guía de nuestra estrategia nacional y regional.

       7.2. Horizonte Europa

Es el programa marco de investigación e innovación de la Unión Europea (UE) para el período 2021 -2027. El Programa Horizonte Europa, como su predecesor Horizonte 2020, será el instrumento fundamental para llevar a cabo las políticas de I+D+i de la UE. El objetivo general del programa es alcanzar un impacto científico, tecnológico, económico y social de las inversiones de la UE en I+I, fortaleciendo de esta manera sus bases científicas y tecnológicas y fomentando la competitividad de todos los Estados Miembros.

Con un presupuesto de 95.517 millones de euros, es el Programa de I+D+i con el mayor presupuesto hasta la fecha, teniendo el potencial de generar importantes beneficios económicos, sociales y científicos. Para conseguirlo su estructura se basada en tres pilares:
  • El pilar 1, Ciencia Excelente, destinado a financiar proyectos de investigación. También apoyará el desarrollo profesional y la formación del personal investigador, a través de las actividades de movilidad e invertirá en mejorar y optimizar el acceso transnacional a las Infraestructuras de investigación de nivel mundial.
  • El pilar 2, Desafíos Globales y Competitividad Industrial, financiará la investigación orientada a satisfacer los retos sociales mundiales, que los define la ONU en sus objetivos de desarrollo sostenible (Enlace). En concreto, este pilar dará soporte a la investigación orientada a los retos de: Salud; Cultura, creatividad y sociedad inclusiva; Seguridad para la sociedad; Digital, industria y espacio; Clima, energía y movilidad; Alimentación, bioeconomía, recursos naturales, agricultura y medioambiente.
  • El pilar 3, Europa Innovadora, tiene como objetivo hacer de Europa una potencia pionera en la innovación de creación de mercado y en el crecimiento de pymes innovadoras.
Lo importante de esto es que tenemos que intentar impactar en todos los retos que se pueda y así el revisor puntuará mejor nuestra propuesta. Un error muy común es pensar que como trabajamos en un hospital sólo podemos abarcar el reto de Salud. De hecho, normalmente abarcamos más sin ser conscientes. Por ejemplo, si nuestra idea es crear una app que pueda gestionar mejor las listas de esperas impactaremos en los retos de Salud, Digitalización e incluso en el de Cultura, creatividad y sociedad inclusiva, ya que, al poderlo hacer por el móvil, aparte de ser más creativo, se facilitaría el acceso para personas con discapacidad auditiva y de lenguaje. Además, si esta idea innovadora se pudiese patentar y licenciar se podría crear una empresa con lo que también se podría abordar el pilar 3. La idea es que tenemos que intentar sacar el mayor jugo posible de nuestra idea en relación a las tendencias actuales.

Vale, hasta aquí es lo que el revisor va a valorar de forma consciente, pero hay una parte tan importante o más que ésta y sin embargo normalmente no se tiene en consideración: la parte subconsciente de la valoración.

       7.3. Empatizar con el revisor

Recordemos que lo más probable es que el revisor esté corrigiendo varias propuestas a la vez, que no tenga tiempo para hacer la valoración de tu propuesta de principio a fin sin interrupciones y que lo haga a ratos y fuera de su horario laboral, por lo que ya está cansado o más disperso (no sería la primera vez que yo corrijo un proyecto en el bus o en la sala de espera del dentista). Es muy importante que tener en cuenta esto a la hora de elaborar nuestra propuesta con el objetivo de poder impactar en la valoración subconsciente ya que muchas veces es la que define si proyecto entra o no.

La primera norma que tenemos que aplicar es la de hacer un texto fácil de leer. Recordemos que estamos escribiendo un texto científico y no literario. Su objetivo es comunicar una idea a la comunidad científica no entretener al público en general. Las claves para conseguirlo son:
  • Sencillo: de forma general, tendemos a hacer textos “un poco” enrevesados. Nos ponemos a hacer frases infinitas con un montón de conectores, subordinadas y pasivas, metiendo incluso figuras literarias, que gramaticalmente son totalmente correctas pero que hace frases muy largas (he visto frases que ocupaban 7 líneas). De esta manera se diluye la idea que se quiere trasmitir “en favor” de demostrar lo bien que escribimos y esto es un error garrafal condicionado por nuestro propio ego. Como un revisor tenga que leer dos o más veces un párrafo para enterarse de la idea, inconscientemente va a penalizar el proyecto. Y si se repite en varios párrafos, es muy probable que la propuesta esté condenada al fracaso y no por ser mala sino por no empatizar con el revisor.
  • Preciso: hay que expresar exactamente lo que se quiere decir, sin ambigüedad y apoyado en referencias científicas. También debes evitar el uso de conceptos relativos, como los adverbios mucho, poco, alto o lejos y sustituirlos por cantidades concretas. Tampoco es aconsejable el uso de conceptos abiertos como etcétera, o los puntos suspensivos.
  • Conciso: Cuanto más corta sea la frase mejor se trasmite la idea ¡Acorta las frases todo lo que puedas! sustituye frases como “Sin lugar a dudas, de este modo parece que…” por “aparentemente” o “En lo que se refiere a nuestras propias observaciones podemos aseverar que…” por “observamos”. Otro aspecto importante es que a veces estamos tan “enfrascados” en nuestro tema que olvidamos que el revisor no tiene por qué saber los conceptos clave de tu especializad ¡explícaselos! pero de forma fácil.
A parte de que el texto tenga que ser fácil también tienen que ser agradable de leer, para conseguirlo tenemos que fijarnos en:
  • Coherencia: sé consistente en la manera de expresarte. No mezcles aspectos como: voz activa con pasiva, la 1ª persona con la 3ª para referirse al autor de la memoria, diferentes conceptos o acrónimos para hablar del mismo término, ni diferentes estilos. Estas características son típicas de los textos “corta/pega” y muy evidentes para el revisor. ¿Valorarías igual un texto si piensas que ha sido copiado?
  • Organización: Muchas veces me encuentro con introducciones en las que se habla, por ejemplo, de epidemiología, luego de pasa al impacto social y económico y luego vuelve a la epidemiología otra vez, esto marea al revisor. Organiza los conceptos en párrafos y pon juntos los párrafos que hable de lo mismo. Cada párrafo debe contener una idea principal, que normalmente es la primera oración, y el resto explica esa idea. Por último, intenta enlazar un párrafo con el anterior, esto dará mucha más fluidez a la lectura y ayuda al revisor a centrar el tiro.
  • Puntuación: hay que utilizar los signos de puntuación y de forma correcta. Cambia mucho la idea que se percibe dependiendo de los signos de puntuación. No es lo mismo “prohibido fumar, gas inflamable” que “prohibido fumar gas inflamable” o “no espere” con “no, espere”. ¿Dónde pondrías la coma en esta frase de Julio Cortázar? “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda” (es probable que si eres hombre la pongas después de “tiene”, y si eres mujer después de “mujer”).
  • Si tienes en consideración estos puntos es muy probable que consigas que el revisor empatice contigo. Ahora ya solo queda vender la idea y para eso tienes que ser listo.

    No te frustres si no lo consigues a la primera, de hecho, lo normal es que no sea así. Sin embargo, puedes aprender de los errores. Generalmente, para hacer la valoración de tu propuesta, el revisor tiene que hacer un informe resaltando los puntos fuertes y los aspectos de mejora y hay convocatorias que facilitan esa información a los investigadores principales. Al fin y al cabo, en la perseverancia está el éxito y el ser científico es una carrera de fondo.


  8. ¿Dónde están los recursos?

La verdad es que no hay una respuesta simple para esta pregunta ya que no existe un recurso que aglutine todas las fuentes de financiación en investigación que se pueda consultar de forma fácil. Sí que existen diferentes plataformas de consulta dependiendo el área de investigación, pero son muy variables dependiendo de dos características principales: el organismo convocante y el alcance. Dependiendo del organismo que convocan las ayudas estas se clasifican en públicas o privadas, y dependiendo del alcance en locales, regionales, nacionales o internacionales. El lío reside en que cada organización tiene su propia forma de convocar los recursos y esto es tan variado como convocatorias existen.


  9. ¿Cómo rentabilizar los resultados?

Siguiendo las recomendaciones de esta guía seremos capaces no solo de trasformar nuestra idea en una memoria científica robusta, sino también de hacerla atractiva para el revisor y así conseguir más puntos para tener una propuesta ganadora. Pero ¿Cuál es la gracia de todo esto si no rentabilizamos los resultados? Hacer todo este esfuerzo no tiene mucho sentido si la investigación que realizamos se queda guardada en un cajón. De hecho, lo realmente importante de todo este proceso es comunicar y difundir los resultados ya que “lo que no se publica no existe”.

De todos es conocido que Colón ha pasado a la historia por descubrir América en 1492. Sin embargo, lo que hizo realmente fue comunicarlo al resto del mundo ya que América fue descubierta por el ser humano con sus primeros pobladores hace ya más de 20.000 años. Se sabe que otros europeos llegaron antes que él al continente americano, pero ¿por qué no transcendieron? ¡porque no lo difundieron! ¿Te imaginas que después de todo el lío que tubo Colón para trasformar su idea en un argumento sólido y conseguir financiación para desarrollarla, se hubiese quedado el descubrimiento apuntado en su cuaderno de bitácora y guardado en un cajón? sería un montón de dinero pagado con fondos públicos tirados a la basura. Sin embargo, Colón lo contó y rentabilizó los resultados. A demás, no solo Colón estará siempre en los libros de historia, sino que los Reyes Católicos multiplicaron su inversión de forma exponencial y nosotros podemos disfrutar, a día de hoy, de la tortilla de patata y del gazpacho andaluz. ¡Comunicando todos ganamos! Pero antes de saber cómo comunicar los resultados tenemos que saber crearnos un perfil investigador.

       9.1. El perfil del investigador

consiste en una cuenta personal normalizada en un entorno que permite facilitar, difundir y gestionar tu actividad investigadora. En concreto, tener un perfil investigador te facilita: identificar tu trabajo sin confusión de nombre, reunir todas tus publicaciones de forma ordenada, dar mayor visibilidad y difusión a tu producción científica, proporciona datos bibliométricos y facilitar a las agencias financiadoras la toma de decisiones.

Existen diferentes entornos para generar tu perfil investigador. Entre las opciones actuales, las más destacables en el área de la investigación biomédica son:
  • ORCiD (Open Research and Contributor ID): es una organización internacional sin ánimo de lucro que tiene como objetivos establecer el contacto entre científicos. Para ello, se basa en generar un código alfanumérico único a cada investigador que le sirve para vincular su producción científica. Además, este código será siempre el mismo independientemente de la institución donde se realice la actividad investigadora. Es una iniciativa que está cogiendo cada vez más presencia. De hecho, aunque su creación es de carácter voluntario, cada vez son más las convocatorias que exigen incluirlo en el currículum vítae (CV). Su registro es gratuito y se puede hacer en el siguiente enlace.
  • WOS ResearcherID: es el sistema de identificación de autoría de la Web of Science (ver Anexo 1), se gestiona en el sistema de perfiles personales de Publons que es un entorno que implementa el perfil para que el investigador pueda realizar trazabilidad de sus publicaciones, métricas de citas en Web of Science, historial de revisión por pares y afiliaciones a revistas en un sólo lugar.
  • Scopus autor ID: es una plataforma tecnológica desarrollada por Elsevier (que es la mayor editorial de libros de medicina y literatura científica del mundo). Identifica al autor con un código que puede tener varias entradas si la firma del autor no es siempre la misma. Esto es bastante común en los españoles ya que solemos firmar con dos apellidos, y la plataforma puede identificar como autores diferentes. Ofrece la posibilidad de solicitar la unificación de los nombres en el siguiente enlace
  • CNV (Currículum Vitae Normalizado): es el modelo aceptado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECyT) que depende directamente del Ministerio de Ciencia e Innovación. Es un registro muy completo, aunque también es un poco tedioso de completar. Para facilitar esta labor, el FECyT pone a disposición una guía para cumplimentarlo de forma más eficaz y eficiente (Enlace). El registro se realiza en el siguiente enlace. Aunque sea el último en esta lista, recomendamos que sea el primero en el que te registres ya que es exigible en todas las convocatorias públicas de investigación en nuestro país y lleva un poco de tiempo cumplimentar los apartados. Tienen la opción de generar una versión abreviada (CVA) que cada vez se está imponiendo más a la hora de solicitar proyectos y que se puede generar directamente en la página de inicio de la web.
Hay más entornos como el IraLIS (international Registry fo Author-Links to Identify Scientists), Dialtet (portal de difusión científica hipana), Researchgate (Enlace), o incluso Google ha sacado un entorno, Google Scholar Citations, para crear perfiles científicos muy enfocado sobre todo al ámbito académico. Sin embargo, los más utilizados son los destacados anteriormente.

Perfecto, ya tenemos creado nuestro perfil de investigador, ahora hay que nutrirlo de contenidos. Para ello lo que tenemos que hacer es recoger nuestra producción científica según nos va indicando cada entorno pero que, principalmente, va a estar representadas por las aportaciones que hagamos a la comunidad científica en forma de publicaciones.

       9.2. Cómo publicar

Antes de nada, hay que tener claro que la finalidad de las publicaciones científicas es difundir los resultados de tu investigación. Pero claro, no de cualquier manera, sino siguiendo un esquema que va a facilitar la comprensión, desarrollo e interpretación de lo que se quiere trasmitir. Algo parecido a lo que ocurre con la elaboración de la memoria de investigación (de hecho, comparten muchos apartados y te puedes guiar de lo explicado en la sección de ¿cómo trasformar una idea en una memoria científica? de esta guía para elaborarlos). Aunque pueden existir particularidades dependiendo del tipo de investigación y de la revista en la que se quiere publicar, un artículo de investigación generalmente consta de los siguientes apartados:
  • Portada: en la que normalmente se incluye el título del trabajo, los autores, sus filiaciones y las palabras clave.
  • Resumen: sobre todo para indicar los objetivos del trabajo, un resumen de la metodología utilizada los resultados más destacables y las conclusiones que se derivan de ellos. Es recomendable acabar con una frase sobre el impacto o las repercusiones del trabajo
  • Introducción: se trata de presentar el problema de estudio. Para ello hay que hacer una breve presentación del tema y del problema que te lleve a los objetivos y la relevancia del estudio.
  • Metodología: hay que describir de forma objetiva y detallada el proceso que se ha seguido para realizar la investigación.
  • Resultados: se trata de presentar los resultados de una forma objetiva y concisa ¡no se discuten, sólo se presentan! Para eso está el siguiente apartado.
  • Discusión: es la parte más intelectual del trabajo destinada a la interpretación de los resultados y su comparación/discusión con los de otros trabajos. En este apartado se incluyen las conclusiones y las implicaciones del estudio.
  • Referencias: la revisión de la literatura es esencial en un trabajo científico y los detalles de las referencias se incluyen en este apartado.
Dependiendo del tipo de estudio y de la publicación, también se pueden incluir otros apartados como agradecimientos, material suplementario, fuente de financiación o si existe algún conflicto de intereses.

¡Vale! Ya sabemos los apartados a rellenar, pero ¿por qué me cuesta tanto publicar si cumplimento todos los apartados? Y además lo que quiero comunicar es súper interesante para la comunidad científica. Pues principalmente porque, aunque le ponemos mucho interés y dedicación (a veces incluso más que para realizar la memoria o la propia investigación) no lo hacemos de una manera en la que los revisores sean capaces de valorar la pertinencia del estudio. Este es un problema que abarca a todas las especialidades de investigación y la principal causa de desmotivación del investigador que se ve frustrado ante la negativa constante de las editoriales a publicar sus trabajos, sin saber muy bien por qué. Con la intención de poder solucionar este gran problema diferentes asociaciones de científicos y editores se han reunido para elaborar una serie de Declaraciones que sirvan como herramienta para guiar a los autores a cómo realizar las publicaciones. Se empezó con guías generales, pero la especialización de la investigación ha requerido que, aunque haya recomendaciones generales, se generen guías específicas de cada tipo de estudio.

       9.3. Tipos de estudios

Antes de saber cómo publicar nuestro trabajo tenemos que saberlo identificar. Aunque parece una obviedad tiene su intríngulis ya que existen muchos tipos de estudios, así como maneras de clasificarlos. Es por eso que, en ocasiones, nos cueste identificar incluso nuestro propio estudio y sin una buena identificación no vamos a realizar un diseño apropiado ni seguir las recomendaciones para poderlo publicar. El diseño experimental es clave para poder realizar los análisis estadísticos tan importante para concluir si la hipótesis que nos hemos planteado es verdadera o no.

Dentro de los estudios de investigación biomédica, la clave para identificar el tipo de estudio es la pregunta clínica o de investigación. Dependiendo de su respuesta tendremos uno u otro tipo de estudio y para identifícalo podemos seguir la Figura 1.



Figura 1. Guía para saber identificar un estudio. Ref. adaptado de Molina Arias M, Ochoa Sangrador C. Tipos de estudios epidemiológicos. Evid Pediatr.2013;9:53.

De forma general podemos decir que:
  • Los estudios de diagnóstico se responderán mejor con diseños de comparación independiente con un patrón diagnóstico de referencia.
  • Para el pronóstico normalmente se utilizan estudios observacionales.
  • Las preguntas sobre tratamientos necesitan estudios que permitan demostrar las ventajas e inconvenientes de la terapia. Es estudio óptimo para hacerlo es el ensayo clínico aleatorizado.

       9.4. Claves para publicar

Una vez tenemos claro el tipo de estudio que estamos realizando vamos a dar una serie claves para desarrollarlos y publicarlos. Para ello, existen una serie de listados de verificación que va a guiar al investigador a comunicar con éxito su estudio dependiendo de si son:
  • Ensayos controlados aleatorizados: la Declaración CONSORT (Consolidated Standards Of Reporting Trials) ha sido la encargada de elaborar una guía para la publicación de ensayos clínicos. La guía consta de 25 claves que te ayudan a estructurar la publicación de una manera práctica eficiente y eficaz, así como un flujo de trabajo para la gestión y registro de los participantes en el estudio, que generalmente va a ser la primera figura del artículo. Estos modelos los puedes encontrar en el siguiente enlace aunque podemos destacar que los aspectos más relevantes en este tipo de estudios, y que por tanto tienen que estar muy bien explicados, son:
    • El método que se utilizó para el cálculo muestral
    • Cuál es el objetivo primario.
    • Cómo se realizó la asignación aleatoria.
    • El control de los datos, el mantenimiento del anonimato y del ciego.
    • Nos referimos como ciego al enmascaramiento de los tratamientos con el fin de limitar al máximo los sesgos conscientes o inconscientes de una investigación. En el caso de ensayos clínicos se suele hablar de dos tipos de ciegos. El ciego simple en el que el paciente desconoce el grupo de tratamiento al que pertenece, de esta manera se limita el efecto placebo. El doble ciego, en el que tampoco el investigador sabe el grupo de tratamiento del paciente, así se limita el sesgo del observador.
  • En este tipo de estudios existen particularidades, como diversos tipos de ensayos (ensayos por grupos, estudios de ausencia de inferioridad, investigaciones pragmáticas), intervenciones (no farmacológicas, herbarias, acupuntura) y tipos de datos (resúmenes, daños, resultados percibidos por los pacientes) que también quedan recogidas en la Declaración CONSORT.
  • Estudios observacionales: en este caso, es la Declaración de STORBE (Strengthening the Reporting of Observational studies in Epidemiology) quien ha elaborado la guía en este caso de 22 apartados, 18 comunes para todos los estudios observacionales y 4 específicos del tipo de estudio. La guía aborda todos los apartados del artículo, desde el título hasta la discusión, y se han elaborado para dar una herramienta útil para que los autores redacten los artículos y para que los revisores consideren su publicación. La guía la puedes encontrar en el siguiente enlace. A parte de una versión específica de casos clínicos, que presento a continuación, la declaración de STROBE también presenta versiones para adaptarse a estudios concretos como los de asociación genética (STREGA) y la guía STROBE-MI para estudios de marcadores biológicos o de epidemiología molecular.
  • Casos clínicos: Unos de los estudios observacionales que más aparecen en los artículos médicos son los Casos Clínicos. Por eso, la guía CARE (Case Reports) recoge todos los aspectos necesarios para guiar a los autores a publicar específicamente los casos clínicos. En la web puedes encontrar la guía y más recursos para mejorar tu publicación.
  • Investigaciones cualitativas: si tu investigación se basa en métodos no cuantitativos como entrevistas o grupos de discusión debes de usar la guía COREQ (COnsolidated criteria for REporting Qualitative research) para guiarte en tu publicación. Recoge los 32 elementos esenciales para la publicación de este tipo de estudios que se fundamenta en una amplia búsqueda bibliográfica (para hacerla consultar el anexo 1: búsqueda de información científica) y un buen análisis de las publicaciones pertinentes de las listas de comprobación existentes usadas para evaluar los estudios cualitativos y excluye los criterios genéricos de otros tipos de publicaciones. Puedes consultar la guía en el siguiente enlace.
  • Estudios de precisión diagnóstica: las nuevas tecnologías aportan también nuevas estrategias diagnósticas. Sin embargo, para poder introducir una nueva prueba diagnóstica hay que valorar con detalle su precisión. Para ello se realizan estudios comparativos de la nueva prueba con otra de referencia. El cómo hacerlo y comunicarlo en una publicación viene recogido en la declaración STARD (STAndards for the Reporting of Diagnostic accuracy studies) que puedes consultar en el siguiente enlace.
  • Estudios de precisión pronóstica: actualmente existe una guía para facilitar la comunicación de los resultados obtenidos sobre el valor pronóstico de marcadores tumorales (REMARK) publicada en la revista British Journal of Cancer en formato abierto (enlace). Aunque está focalizada a marcadores oncológicos puedes utilizarla de referencia para publicar tus estudios con otro tipo de biomarcadores pronósticos.
  • Estudios de mejora de la calidad: La guía SQUIRE (Standards for Quality Improvement Reporting Excellence) proporciona un marco para la redacción y publicación de estudios formales, planificados, diseñados con el fin de evaluar la naturaleza y eficacia de intervenciones con las que se busca mejorar la calidad y seguridad de la atención médica (enlace).
  • Revisiones sistemáticas: en 1996 se creó la primera guía para la publicación de revisiones sistemáticas. Sin embargo, los adelantos en la metodología para realizar las revisiones y el interés de solventar los problemas referentes a su publicación han actualizado la guía y a día de hoy la que se utiliza es la elaborada en la Declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses) Se centra principalmente en el informe de revisiones que evalúan los efectos de las intervenciones, pero también se puede utilizar como base para informar revisiones sistemáticas con objetivos distintos a la evaluación de intervenciones. La guía consta de una lista de comprobación formada por 27 elementos y un diagrama de flujo dividido en cuatro fases para asentar el número de estudios considerados para la revisión, de que se identifican por primera vez hasta que finalmente se incluyen en la revisión (enlace).
  • Investigaciones cualitativas: La finalidad de la Declaración ENTREQ es orientar a los investigadores y revisores para que mejoren los informes y las publicaciones de síntesis de investigaciones sanitarias cualitativas. La declaración consta de 21 elementos agrupados en cinco áreas principales: introducción, métodos y metodología, búsqueda y selección de bibliografía, evaluación y síntesis de resultados; en cada caso se presenta un descriptor y ejemplos (enlace).
Estos son los tipos de comunicación mayoritarias en el ámbito biomédico ¡pero existen más! En el Anexo III podéis encontrar una tabla resumen con las guías que existen dependiendo del tipo de estudio y los enlaces donde obtener más información para mejorar vuestros artículos.

La idea de todas estas guías es que sea beneficioso no solo para los autores sino también para revisores y lectores.
  • Para los autores estas guías aportan dos importantes herramientas para:
    • Elaborar una publicación teniendo en cuenta los aspectos metodológicos más relevantes que ayuden a facilitar las interpretaciones de los resultados.
    • Ayudar a realizar un diseño metodológico del estudio correcto.
  • A los revisores y editores les permiten aportar objetividad al proceso editorial. Al estandarizan la comunicación de los resultados es más fácil compararlos y evaluar el encaje en una revista en concreto.
  • Desde la perspectiva de los lectores la descripción rigurosa, metódica y transparente de todos los ítems permitirá completar la fase final del proceso de producción científica: la lectura crítica de los resultados.



  10. ¿Dónde publicar?

Y por fin, después de todo este trabajo, nos toca decidir donde publicar nuestros resultados. Para ello lo que tienes que considerar es que a cuanta más gente le llegue el artículo más impacto tendrá tu investigación y cuanto más impacto más reconocimiento. Este reconocimiento es importantísimo porque va a avalar tu carrera científica y con ello la confianza de las agencias financiadoras a “arriesgar” su dinero en tus futuras investigaciones. Además, alimenta un aspecto que, aunque suene peyorativo, es una parte importante el ser humano y en el científico en particular: el ego.

       10.1. Indicadores de calidad

Son las herramientas de medición que tienen las agencias financiadoras para valorar la calidad de los científicos y la de los científicos para valorar las revistas donde publicar sus resultados:
  • Factor de impacto: es una medida de la relevancia de una revista científica. Mide la frecuencia con la que sus artículos se han citado en los dos últimos años dividido por el número de publicaciones totales. Esta labor la hace anualmente el Instituto para la información científica (ISI) y lo publica en el Journal Citation Reports (JCR).
  • Percentiles: se calcula para indicar la posición que ocupa la revista según el factor de impacto en referencia a otras del mismo ámbito. Se utiliza para ponderar el impacto de una publicación, ya que no es lo mismo publicarlo en una de las mejores revistas que en una de las peores. Las revistas más recomendadas para publicar son las que se encuentran en el primer cuartil, lo que indica que está dentro del 25% de las mejores revistas de su área. Y las más deseadas las del primer decil, es decir, que se encuentran en el 10% de las mejores revistas o dicho de otra manera que el 90% del resto de las revistas tienen un factor de impacto menor.
  • Rankin SCImago (SJR): en un índice semejante al JCR pero mide la influencia de las revistas en otros medios de comunicación en un periodo de tres años. Lo elabora la empresa Scimago teniendo en cuenta los datos de Scopus.
  • Eigenfactor: es similar a los anteriores, pero teniendo en cuentan un periodo de 5 años y eliminando las autocitas. También pondera las citas dependiendo del cuartil de la revista donde se ha publicado el artículo.
  • Índice de inmediatez: mide lo rápido que se citan los artículos. Se calcula igual que los anteriores, pero teniendo solo en cuenta las citas que ha tenido el artículo en el año que se ha publicado.
Estas son los principales indicadores para valorar la calidad de las revistas. Existen más, pero sobretodo te tienes que fijar en el Factor de Impacto y los Percentiles a la hora de decidir en qué revista publicar tus resultados. Para comparar la calidad de los investigadores vamos a destacar dos índices:
  • Índice H: evalúa la producción científica de un investigador en particular o de instituciones. También consiste en hacer una relación entre el número publicaciones y el número de citas, pero de una manera un poco más enrevesada que las anteriores. Para calcularlo, se ordenan todos los artículos en función de su número de citas y el valor H será el de aquella posición que ocupe el artículo que tiene más citas que su posición. Esto significa que, por ejemplo, un índice H de 5 significa que el artículo que ocupa la posición 5ª tiene más de 5 citas y que el que ocupa la posición 6ª tiene menos de 6 citas.
  • Índice G: es semejante al índice H pero más complicado de calcular ya que pondera los artículos que han recibido muchas citas. Sirve para poder desempatar entre dos investigadores con igual índice H.
Todos estos índices tienen una influencia enorme ya que es la manera más objetiva aceptada hoy en día para valorar la calidad científica. Sin embargo, también son índices muy controvertidos y criticados. De hecho, utilizamos estos índices para valorar la calidad y sin embargo no siempre es así. El número de citas no mide realmente la calidad de las publicaciones sino la cantidad. El impacto y el índice H no está relacionado con la calidad ya existe un agravio comparativo entre disciplinas que tienen poco impacto (publicaciones físico-teóricas) con otras que lo tienen muy alto (publicaciones médicas) esto hace que haya científicos médicos con indicadores mucho más altos que científicos físico-teóricos sin estar relacionado directamente con la calidad de sus publicaciones. Además, estos índices sólo tienen en cuenta la comunicación de los resultados a la comunidad científica y no la divulgación de los resultados a la población en general, que es realmente a la que le tiene que revertir directamente el proceso de investigación. Pero al igual que ocurre con los exámenes que hacemos a los estudiantes, la nota es el indicador más “objetivo” que tenemos para valorar su calidad.


ANEXO I: Búsqueda de información científica

Tanto en un grupo de investigación como en la práctica, asistencial o en salud pública, acceder a información científica actual de calidad es imprescindible para el ejercicio profesional responsable. Las bases de datos documentales constituyen una herramienta imprescindible en esta tarea, aunque para obtener resultados satisfactorios es necesario conocer las características de los diferentes repertorios: tipo de documentación que contienen, estructura, lenguaje y estrategia de búsqueda.

Una base de datos es un conjunto de información estructurada en registros. Cada registro constituye una unidad autónoma de información que puede estar a su vez estructurada en diferentes campos o tipos de datos. En las bases de datos documentales, cada registro corresponde a un documento. Actualmente, la mayoría de los recursos que utilizamos para hacer ciencia (artículos, libros, imágenes…) se encuentran digitalizados y registrados. El identificador de estos recursos digitales es el DOI (Digital object identifier) que lo asigna la Organización Internacional de Normalización (ISO) con intención de agregar credibilidad a la fuente.

Para la investigación biomédica, la medicina y la atención médica, las bases de datos más reseñables son:
  • PubMed: es la fuente número uno de citas bibliográficas en el ámbito de la biomedicina. Es un motor de búsqueda desarrollado por el NCBI (National Center for Biotechnology Information) que permite acceder a los registros de MEDLINE y a revistas científicas y libros especializados en las ciencias de la vida. Está alojada en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y proporciona información bibliográfica de libre acceso que incluye resúmenes y enlaces a los sitios web de los editores de texto completo para más de 30 millones de artículos. En cada registro, la información está distribuida en diferentes campos para facilitar la labor del motor de búsqueda (Normalmente, cada campo de información se define mediante dos letras: TI (title), AU (author), AB (abstract), AD (address), SO (source), etc.). El registro tiene un único número de referencia que se denomina PMID (PubMed Identifier).
  • PubMed Central: es una rama gratuita de texto completo del PubMed. La principal diferencia con PubMed es que en PubMed no están los textos completos, si los links que te derivan a ellos, pero muchos son de pago. En 2021 PubMed Central, cuenta con casi 7 millones de artículos.
  • Embase (Excerpta Medica Database): es una base de datos especializada en artículos de farmacología y farmacovigilancia. Es propiedad de Elsevier, que es la mayor editorial de libros de medicina y literatura científica del mundo. Cuenta con más de 25 millones de referencias.
  • Scopus: es una plataforma tecnológica desarrollada también por Elsevier. Su particularidad es que incluye los artículos científicos revisados por pares por lo que se consideran que tienen mayor rigor científico. Por otro lado, aparte de búsqueda de referencias científicas, en Scopus puedes consultar perfiles de autor, indicadores científicos y clasificaciones de revistas científicas.
  • ScienceDirect: es un sitio web que incluye todas las referencias bibliográficas de Elsevier incluidas en más de 3500 revisar académicas y 34000 libros electrónicos en una única interfaz. Al igual que PubMed permite la búsqueda por diferentes campos.
  • Web of Science: también conocida como Web of Knowledge, es un servicio de investigación en línea integrado en el ISI Web of Knowledge (servicio de información científica). Su particularidad radica en que es de acceso institucional por lo que no se puede consultar de forma individual. Es un servicio suministrado por Clarivate Analytics (conocida previamente como Thomson Reuters) que es una empresa líder de análisis de datos.
  • Biblioteca Cochrane: si tu tema son las revisiones sistemáticas, este es tu motor de búsqueda. Pertenece a una organización sin ánimo de lucro, la Colaboración Cochrane, formada por más de 30.000 voluntarios que aplican un sistemático proceso para la revisión de ensayos clínicos. Garantizan que las revisiones publicadas sean de alta calidad y estén basadas en pruebas científicas. Su publicación electrónica se actualiza cada tres meses. Cuenta con una versión en español, la biblioteca Cochrane Plus, que puede consultarse en el siguiente enlace.
  • UpToDate: al igual que la Biblioteca Cochrane, UpToDate proporciona revisiones detalladas de temas clínicos. Las revisiones se actualizan constantemente para proporcionar una vista actualizada.
  • WHOLIS: es la base de datos de la biblioteca de la Organización Mundial de la Salud. El sistema WHOLIS contiene en la actualidad más de 70,000 registros bibliográficos de una gran diversidad de documentos. Algunos de los registros contienen resúmenes y otros, enlaces al texto completo. Se puede utilizar WHOLIS para identificar títulos conocidos o determinar el tipo de documentación de la OMS disponible sobre un tema particular. Sin embargo, la Biblioteca de la OMS no proporciona publicaciones ni documentos.



ANEXO II: Guía para la elaboración de un plan de gestión de datos

La Comisión Europea es consciente de los datos obtenidos en la investigación dan mucha más información de la que normalmente se explota, por lo que se “pierden” resultados que podría aportar grandes beneficios a la ciudadanía. Sin embargo, también hay que tener en consideración que existe una ley de protección de datos que vela por los derechos de las personas haciéndolas propietarias de sus datos por que para el investigador muchas veces se le hace difícil saber que datos se pueden recoger y difundir. La solución sería poder hacer una gestión y explotación de los datos tan abierto como sea posible y tan cerrado como sea necesario. Para poderlo lograrlo, se ha creado la siguiente guía para elaborar un plan de gestión de datos con la que consigues:
  • Ahorrar tiempo y hacer un uso eficiente de los recursos disponibles: podrás encontrar, comprender y utilizar los datos en el momento que necesites.
  • Facilitar la reutilización de los datos que has generado o recopilado: la correcta gestión y documentación de los datos a lo largo de su ciclo vital permitirá que estos se mantengan exactos, completos, auténticos y fiables. Estos atributos permitirán que puedan ser comprendidos y utilizados por otras personas.
  • Cumplir con las exigencias de agencias de financiamiento: cada vez son más las agencias que exigen la presentación de planes de gestión de datos y/o el depósito de datos en repositorios como requisitos para el financiamiento de investigaciones.
  • Proteger y preservar los datos: al gestionar y depositar los datos en repositorios apropiados podrás resguardarlos de forma segura a lo largo del tiempo, protegiendo tu inversión de tiempo y recursos y permitiendo que puedan servir a nuevas investigaciones y descubrimientos en el futuro.
Para poderlo conseguir la guía da unas pautas para tener en consideración dos tipos de datos, los datos administrativos y los de los datos que se van a generar y recoger en el proceso de la investigación.

Datos administrativos

  • ID: Un identificador pertinente según lo determine la agencia de financiamiento y/o la institución.
  • Agencia de Financiadora: Si procede.
  • Referencia de la concesión.
  • Nombre del Proyecto.
  • Descripción del Proyecto: para realizarlo deberías contestar a
    1. ¿Cuál es la naturaleza de su proyecto de investigación?
    2. ¿Qué preguntas intenta responder su investigación?
    3. ¿Con qué propósito se recopilan o crean los datos?
  • Investigador principal: Nombre del (los) investigador(es) principal(es) (IP) del proyecto: normalmente se utiliza el código ORCID.
  • Persona de contacto del proyecto: normalmente es el gestor de proyectos o el IP.
  • Políticas relacionadas: en este apartado se trata de enumerar cualquier política, de la agencia de financiamiento, institucional, departamental o de un grupo, relacionada con la gestión de datos, el compartir datos y la seguridad de los datos. Para saber si es así hay que preguntarse:
    1. ¿Existe algún procedimiento sobre el cuál pueda basar su enfoque?
    2. ¿Tiene su departamento / grupo pautas de gestión de datos?
    3. ¿Tiene su institución una política de protección de datos o de seguridad que usted pudiera seguir?
    4. ¿Tiene su institución una política de gestión de datos de investigación (GDI)?
    5. ¿Tiene su agencia de financiamiento una política de gestión de datos de investigación?
    6. ¿Hay algún estándar formal que pueda adoptar?


Datos propios de la investigación

  • Primero hay que hacer una breve descripción de los datos que se van a recoger. Hay que describir y justificar la elección de formato y considerar las implicaciones del formato y los volúmenes de datos en términos de almacenamiento, copia de seguridad y acceso. Para hacerlo hay que tener en cuenta las siguientes preguntas:
    1. ¿Qué tipo, formato y volumen de datos?
    2. ¿Los formatos y el software elegidos permiten compartir y acceder a los datos a largo plazo?
    3. ¿Existen datos que pueda reutilizar?
  • En segundo lugar, hay que describir cómo se recopilarán/crearán los datos y como se utilizarán. Para hacerlo tienes que considerar cómo se organizarán los datos durante el proyecto, mencionando las nomenclaturas que vas a utilizar. También hay que explicar, cómo se controlará y documentará la consistencia y calidad de la recolección de datos. Esto puede incluir procesos tales como calibración, repetición de muestras o mediciones, captura o registro de datos estandarizados, validación de entrada de datos, revisión por pares de datos o representación con vocabularios controlados. Preguntas a considerar:
    1. ¿Qué tipo, formato y volumen de datos?
    2. ¿Los formatos y el software elegidos permiten compartir y acceder a los datos a largo plazo?
    3. ¿Existen datos que pueda reutilizar?
    4. ¿Cómo voy a asegurar la calidad de los datos?
  • Hay que describir los tipos de documentos que acompañarán a los datos para ayudar a otros usuarios a entenderlos y reutilizarlos. Deberías dar detalles básicos que ayuden a las personas a encontrar los datos, incluyendo quién creó o contribuyó en los datos, su título, fecha de creación y bajo qué condiciones se pueden acceder. La documentación también puede incluir detalles sobre la metodología utilizada, información analítica y de procedimientos, definiciones de variables, vocabularios, unidades de medida y el formato y tipo de archivo de los datos. Considera la forma en cómo se recogerá esa información y dónde será registrada. Preguntas a considerar:
    1. ¿Qué información se necesita para que los datos puedan ser leídos e interpretados en el futuro?
    2. ¿Los formatos y el software elegidos permiten compartir y acceder a los datos a largo plazo?
    3. ¿Cómo capturar/crear esta documentación y metadatos?
    4. ¿Qué estándares de metadatos usará y por qué?
  • Complimientos de aspectos éticos y legales: Los problemas éticos afectan la forma en que se almacenan los datos, quién puede verlos/usarlos y por cuánto tiempo son mantenidos. La gestión de los aspectos éticos puede incluir: la anonimización de datos; remisión a comités de ética departamentales o institucionales; y acuerdos de consentimiento formal. Debes demostrar que eres consciente de cualquier problema y que has planeado en consecuencia. Si estas llevando a cabo una investigación con participantes humanos, también deberías asegurarse de que se solicita el consentimiento para permitir que los datos sean compartidos y reutilizados.
  • Indica quién será el propietario de los derechos de autor de los datos que recopilará o creará, junto con la(s) licencia(s) para su uso y reutilización. En el caso de los proyectos de varios socios, puede valer la pena cubrir la propiedad en un acuerdo de consorcio. También considera los permisos para reutilizar datos de terceros y cualquier restricción necesaria en relación a compartir los datos. Preguntas a considerar:
    1. ¿A quién pertenecen los datos?
    2. ¿Cómo se autorizará la reutilización de los datos?
    3. ¿Existen restricciones en la reutilización de datos de terceros?
    4. ¿Se pospondrá o restringirá el compartir datos, por ejemplo, para publicar o por solicitud de patentes?
  • Otro punto importante en este apartado es el explicar cómo se almacenarán y respaldarán los datos durante la investigación. Para ello hay que indicar con qué frecuencia se realizará una copia de seguridad de los datos y en qué localizaciones. ¿Cuántas copias se están realizando? El almacenamiento de datos en ordenadores portátiles o en discos duros por sí solo es muy arriesgado. Es preferible el uso de almacenamiento robusto proporcionado por los servicios de tecnología de la información de la institución. Si decide utilizar un servicio de terceros, debe asegurarse de que esto no entra en conflicto con ninguna de las políticas de agencias de financiadoras, institucionales, departamentales o de grupo, por ejemplo, en términos de la jurisdicción legal en la que se mantienen los datos o la protección de datos confidenciales.
  • Si tus datos son confidenciales (por ejemplo, datos personales que aún no son de dominio público, información confidencial o secretos comerciales), debería describir las medidas de seguridad apropiadas y señalar cualquier estándar formal que cumpla, por ejemplo: ISO 27001. Que recoge preguntas como:
    1. ¿Cuáles son los riesgos para la seguridad de los datos y cómo se gestionarán?
    2. ¿Cómo controlará el acceso para mantener los datos seguros?
    3. ¿Cómo se asegurará de que los colaboradores puedan acceder a sus datos de forma segura?
  • Tienes que considerar cómo los datos pueden ser reutilizados, por ejemplo, para validar los resultados de su investigación, realizar nuevos estudios, o para enseñanza. Decide qué datos guardar y por cuánto tiempo.
  • Hay que definir el plan de preservación a largo plazo de los datos más allá de la duración de la subvención. Si no se propone utilizar un repositorio establecido, el plan de gestión de datos debe demostrar que se dispondrá de recursos y sistemas para permitir que los datos sean curados efectivamente. Preguntas a considerar:
    1. Dónde, por ejemplo, ¿en qué repositorio o archivo se almacenarán los datos?
    2. ¿Cuáles son los costos, si los hay, del repositorio o archivo de datos seleccionado?
    3. ¿Ha estimado el costo, en tiempo y esfuerzo, de preparar los datos para compartir / preservar?
  • ¿Cómo se van a compartir los datos? Hay que indicar dónde, cómo, y a quién se deben poner a disposición los datos con reconocido valor a largo plazo. Los métodos utilizados para compartir datos dependerán de una serie de factores como su tipo, tamaño, complejidad y confidencialidad. Si es posible, menciona ejemplos anteriores para mostrar un historial de cómo se han compartido los datos eficazmente. Te pueden ayudar a pensar sobre este apartado las siguientes preguntas:
    1. ¿Cómo se enterarán los usuarios potenciales de sus datos?
    2. ¿Con quién compartirá los datos y bajo qué condiciones?
    3. ¿Vas a compartir datos a través de un repositorio, manejar las solicitudes directamente o utilizar otro mecanismo?
    4. ¿Cuándo pondrás los datos a disposición?
  • Es importante comentar si existe alguna limitación o restricción a la hora de compartir los datos. Por ejemplo, si se esperan dificultades para compartir datos con un valor reconocido a largo plazo, junto con las causas y las posibles medidas para superarlas (plan de contingencia). Las restricciones pueden deberse por ejemplo a la confidencialidad, a la falta de acuerdos de consentimiento. Considera:
    1. ¿Qué medidas tomarás para superar o minimizar las restricciones?
    2. ¿Por cuánto tiempo necesitas del uso exclusivo de los datos y por qué?
    3. ¿Se requerirá un acuerdo para compartir datos (o equivalente)?
  • Deberías tener en consideración las funciones y responsabilidades de todas las actividades, por ejemplo, la captura de datos, producción de metadatos, calidad de los datos, almacenamiento y respaldo, archivo de datos y compartir los datos. Considera quién será responsable de asegurar el respeto de las políticas relevantes y nombrar a los responsables.
  • Por último, hay que contar con todos los recursos necesarios para la gestión de los datos, desde la elaboración del plan hasta, por ejemplo, el software, hardware, conocimientos técnicos, etc. Además, cuando se necesiten recursos específicos habrá que indicarlo.



ANEXO III: Guía para realizar publicaciones científicas

(Ref. www.equator-network.org)

Tipo de estudio Guía Enlaces
Ensayos controlados aleatorizado
CONSORT
Estudios observacionales
STROBE
Listas más específicas:
       STREGA. Genetic association studies
       STROBE-ME. Molecular epidemiology (biomarker) studies
       STROMA. Observational studies of menopause and aging
       STREIS. Immunogenomic studies
       STROBE checklist for conference abstracts for observational studies
Estudios de precisión diagnóstica
STARD
Revisiones sistemáticas y metanálisis
PRISMA
Casos clínicos
CARE
Evaluaciones económicas
CHEERS
Estudios de mejora de la calidad
SQUIRE
Investigaciones cualitativas
ENTREQ
Métodos estadísticos
SAMPL
Investigaciones cuantitativas
COREQ
Publicación de historias de reacciones adversas a medicamentos
PHARMA
Estudios de confiabilidad y concordancia
GRRAS
J Clin Epidemiol. 2011;64(1):96-106 PMID: 21130355
Int J Nurs Stud. 2011;48(6):661-671. PMID: 21514934
Informes de muestras biológicas para mejorar la calidad del estudio
BRISQ
J Proteome Res. 2011 Aug 5;10(8):3429-38. doi: 10.1021/pr200021n. Epub 2011 Jun 21.
Estudios de evaluación de cuidados
Bayes Watch
Estudios de precisión pronóstica
REMARK